Añoro los suaves golpes de un corazón junto a mi oído, pero sobre todo, el tuyo, el que me impedía dormir mientras te abrazaba y te susurraba al oído, el que me decía que seguías ahí y no me habías abandonado en medio de la oscuridad, de la triste noche encelada de nuestra felicidad, que buscaba la manera de separarnos, mientras mi mano se cruzaba con la tuya y me prometía que no te soltaría.
Añoro tus "Buenas noches, te quiero", "Buenos días, te quiero", "Vístete que hoy doy un paseo contigo... Te quiero"
Añoro abrazarte y morderte los labios, demostrarte cuanto te adoro, cuanto te necesito, y cuanto te echo de menos cuando no te veo...
La lluvia de fondo, los truenos y tus gritos...
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