Te veo y caigo
en el olvido.
Miento si te digo
que no te necesito,
porque todo en esta vida
tiene un solo nombre:
el que atrae a este simple hombre,
pues necesito
tenerte a mi lado
mientras fumamos
el tiempo que tenemos
entre manos.
No creas que son
palabras de más,
ni mentiras de sal,
pues en este pequeño mar
eres quien me hace flipar,
quien dispara mis neuronas de humo
mientras mi vida consumo,
queriendote entre mis brazos
para poder decirte que te amo.
Que no son locuras pasajeras
y que una vida vieja
sin tus locuras
me hace perder la cordura...