lunes, 21 de enero de 2013

24 horas

Me tumbo en la cama, cojo un libro y sólo veo hojas en blanco. Mi estantería se derrumba y el colchón está viejo, pero la puerta sigue abierta. Supongo que todo tiene su explicación, jugar con fuego tiene su peligro, pero me gusta el olor de las cerillas, a pesar de que me quemen los dedos, y en el frío de la oscuridad, acaban haciéndome buena compañía, ¿o alguien niega que den calor? Cierto es, que cuando se apagan, la sensación térmica de frío es aún mayor, pero, ¿no merece la pena pasar calor un rato y tener más frío aún? ¿No es mejor una vida en blanco y negro que una vida gris? Lo que no es bueno es que el frío te queme, que la vida sea negra y que te regalen flores marchitas.

No quiero mi puta almohada, no pongo más sábanas y no creo en putos cuentos de hadas. Eres tú quien revienta mis ganas.

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